ASOCIACIÓN SEVILLANA DE PACIENTES ANTICOAGULADOS Y PORTADORES DE VÁLVULAS CARDÍACAS

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SEVILLA Y PROVINCIA

NO TENGAS MIEDO TEN INFORMACION

NOTA: La información contenida en esta web, tiene carácter informativo y en ningún momento sustituye a la que le haya sido administrada por su médico o reemplaza la consulta médica. En caso de cualquier duda o aclaración, consulte a su médico.

Somos una asociación sin ánimo de lucro,de personas anticoaguladas como tú. Unidos luchamos por a una mejor formación e información para el paciente y personal sanitario. Y conseguir una mejor calidad de vida y una mejor atención para todos. Únete a nosotros, te esperamos.

Asociación ASPAYPVC

sábado, 17 de septiembre de 2011

VIII Congreso Nacional de Educación Sanitaria para Pacientes Anticoagulados


VIII Congreso Nacional de Educación Sanitaria para Pacientes Anticoagulados, que se celebrará los días 14 y 15 de octubre en Córdoba (en el Salón de Actos del Colegio Mayor Universitario de Ntra. Sra. de la Asunción).

Podéis entrar en este enlace: http://www.anticoagulados.info/congreso/index.htm, y consultar toda la información al respecto: el programa, cómo inscribirse, dónde alojarse, cómo llegar, la cena de clausura, la visita guiada programada, etc. También encontraréis el formulario de inscripción que podréis descargar desde la web.

jueves, 8 de septiembre de 2011

EL PACIENTE ANTICOAGULADO Y LAS HEMORRAGIAS

EL PACIENTE ANTICOAGULADO Y LAS

HEMORRAGIAS.

El paciente anticoagulado sabe que si sangra sin motivo y le

llama la atención, bien porque anteriormente nunca había sangrado o

bien porque sangra más de lo que solía, o le salen hematomas de

manera espontánea, tiene que acudir a su centro habitual de control

antes de la fecha que lleva indicada en su carnet.

Si acude antes al Médico de Atención Primaria, lo primero que ha de

hacer éste es valorar si esa pérdida hemática tiene algún significado y, en

caso afirmativo, si el paciente requiere una anticipación del control para

verificar rango terapéutico y corrección de la dosis si fuere necesario, si la

hemorragia es secundaria a otra patología o si debe ser remitido al

Servicio de Urgencias correspondiente.

Algo que no debe hacerse nunca es suspender el tratamiento

anticoagulante como primera medida para detener la hemorragia, ya que

las personas que llevan tratamiento anticoagulante, lo llevan

precisamente porque presentan un riesgo elevado de sufrir un proceso

tromboembólico: unicamente en aquellos casos de hemorragia copiosa de

localización no comprometida y fuera del horario laboral, se podrá indicar

al paciente que suspenda la dosis correspondiente a ese día y que acuda

al día siguiente a su centro de control habitual, tratando siempre el factor

desencadenante: una hemorragia aparatosa (p.e. una otorragia) puede

haber sido provocada por el propio paciente al urgarse los oidos con un

objeto puntiagudo; una hemorragia grave (p.e. una epistaxis) puede ser

desencadenada por una crisis hipertensiva y hay que bajar las cifras

tensionales cuanto antes.

También debe tenerse en cuenta que una hemorragia en un

paciente anticoagulado puede ser el primer síntoma de otra patología: las

melenas pueden ser originadas por un ulcus gástrico, las rectorragias

no relacionadas con la defecación pueden proceder de una neoplasia de

sigma, las metrorragias climatéricas pueden ser debidas a un

adenocarcinoma de endometrio, la hematuria puede ir asociada a una

infección urinaria, etc. etc.

Dependiendo de la intensidad y de la lozalización de las

hemorragias, éstas pueden dividirse en: poco significativas, hemorragias

que obligan a adelantar la fecha del control y hemorragias que requieren

atención hospitalaria urgente.

Hemorragias poco significativas.- Llamaremos así a aquellas

cuya pérdida de sangre es poco importante, cuya localización no presenta

compromiso y que pueden estar desencadenadas por factores llamados

“cotidianos”. En general, no requieren adelantar el control, aunque debe

recordársele al paciente que lo notifique en la próxima visita.

1. Hemorragia conjuntival . La mayor parte de las veces es debida a

fragilidad de los capilares, agravada por un estornudo, un golpe de tos,

una ráfaga de aire, un frotamiento excesivo o una maniobra de Valsalva

mal hecha. No requiere medidas terapéuticas específicas.

2. Epistaxis. El pequeño sangrado de la nariz puede ocurrir cuando existe

una congestión nasal, cuando uno se suena muy fuerte, cuando la

mucosa está muy reseca porque el ambiente está muy seco (muy seco y

frío o muy seco y caliente), porque hace mucho calor o se está muy cerca

de una fuente de calor. Como medida terapéutica es suficiente la

aplicación de un tapón con un hemostático local.

Se puede prevenir la epistaxis aplicando vaselina en ambas fosas nasales

y humidificando el aire de la habitación. Debe aconsejársele al paciente

que adquiera la costumbre de sonarse la nariz inmediatamente después

del lavado matutino y nunca estornudar tapando la nariz.

3. Esputos hemoptoicos. La mayoría de las veces se trata de sangre

procedente de la garganta. Hay que hacer una exploración visual para

descartar una faringitis vírica, que puede mejorar con remedios caseros:

gárgaras, aumentar el consumo de fruta y verdura frecas, etc; si va

acompañada de odinofagia, puede administrarse un antiinflamatorio de

tipo enzimático; si el proceso se acompaña de fiebre alta, puede ser

necesario añadir un antibiótico.

Los esputos hemoptoicos matutinos pueden ser provocados por restos de

sangre proveniente del sangrado nocturno de las encías, que puede

coincidir o no con una higiene dental deficiente; suele ser característico

de personas roncadoras o que duermen con la boca abierta. En este caso

hay que recomendar al paciente la práctica habitual del cepillado, seguido

de colutorios con algún antiséptico que no lleve asociados ni antibióticos

ni antifúngicos.

4. Hematomas cutáneos. Si son aislados o aparecen tras traumatismo,

aunque sea de poca intensidad, no son valorables: son frecuentes en las

amas de casa al realizar los trabajos habituales.

5. Sangre roja en heces. Si coincide con estreñimiento, puede ser debida

a la presencia de hemorroides o fisura anal. Si ocurre con frecuencia, el

paciente debe ser enviado al cirujano para descartar otra causa. Aún en

el caso de que se sepa que existen hemorroides, debe notificarse en el

control para que la dosis sea ajustada debidamente y prevenir la

aparición de anemia.

6. Menorragia. La mayor parte de las veces está provocada por un

desarreglo hormonal, sobre todo en edades cercanas a la menopausia. En

este caso, es recomendable disminuir la actividad física los días de la

regla y prevenir la ferropenia.

Hemorragias que obligan a adelantar la visita para realizar

un control extra.- Si el sangrado es abundante y se prolonga en el

tiempo.

Si bien puede, en principio, coincidir con una hipocoagulabilidad

dentro del rango terapéutico, hay que tener en cuenta que una caida del

hematocrito puede acarrear a posteriori una hipocoagulabilidad excesiva.

El realizar un control en este momento y el reajuste de la dosis del

anticoagulante, si fuere necesario, puede contribuir al cese precoz de la

hemorragia. En aquellos casos en que no se pueda realizar el control del

tratamiento de forma inmediata, debe suspenderse una dosis unicamente,

para coadyuvar al cese del sangrado sin que el paciente corra un riesgo

tromboembólico y acudir al día siguiente al control.

1. Epistaxis. Si es copiosa, si requiere taponamiento, si coincide con cifras

tensionales elevadas o tensión diastólica superior a 95 mm Hg. La pauta a

seguir es: taponamiento, hacer descender la presión arterial y reajuste

de la dosis.

2. Gingivorragia importante o recidivante.

3. Hematomas generalizados, importante hematoma tras caída o trauma.

4. Esputos hemoptoicos o herrumbrosos. Se producen siempre con tos.

Pueden ser el primer síntoma de una congestión pulmonar, por lo que se

requiere además una consulta con el cardiólogo o neumólogo.

5. Hematuria. Hay que descartar siempre la infección urinaria o la

presencia de cálculos. El tratamiento adecuado es tratar la causa y beber

abundante líquido. Con sospecha de infección urinaria, debe solicitarse

siempre un antibiograma. La única ocasión en que puede aparecer una

hematuria espontánea es en la fase de inducción de la terapéutica

anticoagulante.

6. Meno-metrorragia.prolongada.

7. Hemartros., cuyo tratamiento es revisión del control, disminución del

nivel de hipocoagulabilidad y reposo.

8. Hematoma abdominal.

9. Hematoma de psoas.

Hemorragias que requieren asistencia urgente.- Son aquellas

que, ya sea por su localización o por la cantidad de sangre perdida,

pueden comprometer la vida o hacen necesario la transfusión de

hemoderivados. Deben ser remitidas siempre a un servicio de urgencias

hospitalario y obligan siempre, al menos de momento, a la supresión del

tratamiento anticoagulante.

1. Pérdida brusca de visión .

2. Epistaxis incoercible.

3. Hemoptisis.

4. Hematemesis.

5. Hematoma de pared abdominal.

6. Abdomen agudo o íleo.

7. Melenas.

8. Metrorragia.

9. Cefalea intensa con vómitos.

Nota: Si bien la vitamina K no es el antídoto eficaz para neutralizar la

hemorragia, la decisión de administrar plasma fresco o vitamina K debe

corresponder al hematólogo, una vez se haya valorado debidamente la

localización de la hemorragia, su cuantía, la hipocoagulabilidad y las

características del paciente.



fuente: Dra. Ángeles Fernández ; www.angelesfernandez.com

domingo, 28 de agosto de 2011

TRATAMIENTO DE LAS ARRITMIAS

OS INVITAMOS A QUE VISITEIS ESTE ENLACE CON LA WEB DE RTVE, DONDE EN EL PROGRAMA DE LA MAÑANA SE HABLARON DEL TRATAMIENTO DE LAS ARRITMIAS. MUY INTERESANTE. UN SALUDO COMPAÑEROS.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-manana-de-la-1/saber-vivir-tratamiento-arritmias/1137522/

( a partir del minuto 30 aproximadamente del programa televisivo )

martes, 2 de agosto de 2011

USO Y ABUSO DE LAS HEPARINAS

USO Y ABUSO DE LAS HEPARINAS

Naturalmente, me voy a referir a las heparinas de bajo peso molecular (HBPM), que son las que nos aplican con bastante frecuencia a los anticoagulados. Estos renglones son fruto de mi experiencia como médico y como paciente anticoagulado, especialmente la vivida durante los últimos 17 años, en que he ejercido como médico de la Asociación de Anticoagulados de Granada.

Las HBPM cumplen un papel muy importante en el tratamiento de los anticoagulados y nos debemos preguntar ¿Cuándo se debe aplicar heparina a un anticoagulado? En primer lugar, un anticoagulado se debe poner heparina cuando precise una intervención quirúrgica, ya que, para evitar una hemorragia, cuatro o cinco días antes de la intervención, el paciente debe suprimir el anticoagulante oral y, ese mismo día, debe comenzar a ponerse la heparina, con objeto de estar protegido en todo momento contra una embolia o una trombosis. El mismo día de la intervención debe hacerse un control del INR y si está por debajo de 1’5, puede ser intervenido. Pero ¿hasta cuando se debe estar poniendo la heparina? y ¿cuándo debe empezar a tomar el anticoagulante oral? El anticoagulante oral debe comenzar a tomarlo tras la intervención quirúrgica, pudiendo hacerlo el mismo día o al día siguiente, y, siempre, a la misma dosis que venía tomándolo anteriormente. ¿Hasta cuando debe ponerse la heparina? Ese plazo varía para cada paciente. Ante esta problemática, el médico debe procurar dos cosas: primera, que el paciente no corra el riesgo de padecer una embolia o una trombosis y segunda, que no sufra una hemorragia. Como hemos dicho, tras la intervención quirúrgica el paciente debe comenzar a tomar el anticoagulante oral y a los cinco días se le hace el primer control. Si el INR está dentro de rango (2-3 o 2’5-3’5 o 2’5-4), en ese momento se debe suprimir la heparina. Si el INR sigue por debajo del rango, debemos seguir con el anticoagulante oral y la heparina, hasta que el INR alcance el rango terapéutico de ese paciente, incluso subiendo la dosis del anticoagulante oral si fuera necesario.

Aparte de en una intervención quirúrgica, el anticoagulado se debe poner heparina cuando el INR (por el motivo que sea) desciende por debajo de 1’8. Entonces se debe poner una inyección de heparina diaria, a la vez que se aumenta la dosis del anticoagulante oral. Se debe hacer otro control a los cuatro días y si el INR está dentro de rango, se suprime la heparina.

Hasta aquí, en términos resumidos, ese es el uso que se debe hacer de este gran medicamento en todos los pacientes anticoagulados, con la gran ventaja de que no precisa controles y con el inconveniente de que es inyectable.

Pero nos preguntamos ¿existe una base científica que justifique esos largos tratamientos con heparina que duran meses y meses? Ese médico que los recomienda (tenga la especialidad que tenga) ¿se los aplicaría él mismo si fuera paciente? Estoy seguro que estudiaría la posibilidad de acortar ese suplicio sin aumentar el peligro. La demostración de lo que afirmo es muy simple: La heparina y los anticoagulantes orales ¿para qué los empleamos? Sin duda, para prevenir la aparición de una embolia o de una trombosis. ¿Cuándo debemos preferir la heparina? Cuando hay peligro de hemorragia, como ocurre en una intervención quirúrgica. ¿Cuándo debemos preferir los anticoagulantes orales? En todos los demás casos, con los debidos controles para mantener el INR dentro de rango. Hoy, con las nuevas técnicas y los medios puestos a nuestro alcance, el paciente puede estar mejor controlado con los anticoagulantes orales y no sufrir innumerables pinchazos por culpa del “tradicional miedo” al Sintrom. Los anticoagulantes orales son mucho más económicos pero, sobre todo, con ellos se evitan las molestas inyecciones y sus peligros que, aunque remotos, son posibles.

Yo mismo, estando anticoagulado, he sufrido tres intervenciones quirúrgicas, dos hernias inguinales y la colocación de un stent. En las tres me recomendaron que estuviera con heparina un mes y sólo estuve ocho días, siguiendo la pauta que os he explicado, con la seguridad de que con el Sintrom estaba tan protegido o más que con la heparina y sin necesidad de tanto pinchazo. ¡MIEDO AL SINTROM, NO! ¡CONOCIMIENTO, SI!

Ramiro Aguilera. Médico de la Asociación de Anticoagulados de Granada. Julio de 2011.

VIII CONGRESO NACIONAL DE EDUCACION SANITARIA PARA PACIENTES ANTICOAGULADOS


CARTA DE BIENVENIDA

( Presidente de Feasan D. Luciano Arochena y Presidente de Acpa D. Rafael Martínez)

Queremos daros la bienvenida a la VIII edición del Congreso Nacional de Educación Sanitaria para Pacientes Anticoagulados.

En esta edición, Córdoba será la ciudad anfitriona que acogerá el VIII Congreso de FEASAN los días 14 y 15 de octubre de 2011. La Federación cuenta con el respaldo de la Asociación Cordobesa de Pacientes Anticoagulados (ACPA), anfitriona de este octavo congreso.

Desde su constitución, la Federación ha centrado sus esfuerzos en fomentar la educación sanitaria de los pacientes anticoagulados. La celebración del congreso es una prueba de ello. Los objetivos de este congreso se concretan en:

  • Mejorar la calidad de vida de los pacientes anticoagulados y sus familias
  • Educar al paciente a nivel sanitario como gestor y responsable de su propia enfermedad
  • Ofrecer a los asistentes un espacio de interrelación y conocimiento
  • Sensibilizar y concienciar a la sociedad y, especialmente a los profesionales sanitarios relacionados con el abordaje de estos pacientes, de las necesidades de los mismos.

Esperamos que pacientes y familiares de diferentes puntos de España, y también profesionales sanitarios y estudiantes, puedan beneficiarse del programa que ha preparado el comité científico del congreso y que prestigiosos ponentes desarrollaran en beneficio de todos los asistentes.

Os esperamos en Córdoba!

Luciano Arochena
Presidente FEASAN

Rafael Martínez
Presidente ACPA

MAS INFORMACION EN EL SIGUIENTE ENLACE DE FEASAN:

http://www.anticoagulados.info/congreso/index.htm

martes, 21 de junio de 2011

BUENAS NOTICIAS

NUESTRO PRESIDENTE JOSE CARMONA DAVILA HA SIDO NOMBRADO VOCAL DE LA FAMS-COCEMFE( Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Sevilla). DE LA CUAL FORMAMOS PARTE Y NOS APOYAN EN TODO MOMENTO.






NUESTRO PRESIDENTE JOSE CARMONA ASISITIO COMO PONENTE A LAS JORNADAS SOBRE EL ICTUS CELEBRADAS EN SEVILLA A PRINCIPIOS DE JUNIO. APORTANDO A LA CARABANA DEL ICTUS LA VISION DE LOS ANTICOAGULADOS Y SU PREVENCION CON UNA BUENA ANTICOAGULACION.

miércoles, 15 de junio de 2011

Nuevos fármacos

Los nuevos fármacos inhibidores de la coagulación y de la antitrombina reducirán el número de embolias, según Badimón

SEVILLA, 15 May. (EUROPA PRESS) -

El director del Laboratorio de Investigaciones Cardiovasculares y Biológicas del Mount Sinai, en New York (EEUU), Juan José Badimón, que ha participado esta semana en Sevilla en el 'XLV Congreso de la Sociedad Andaluza de Cardiología', ha anunciado que la nueva familia de fármacos inhibidores de la coagulación y de la antitrombina "reducirán el número de embolias, mejorando así la calidad de vida de una sociedad cada vez más envejecida y, por tanto, con mayor problemas vasculares".

En una entrevista concedida a Europa Press, Badimón ha explicado que el aumento de la esperanza de vida de la poblaciones occidentales está provocando un desarrollo de las enfermedades valvulares, lo que, unido a la necesidad de poner cada vez más stent (dispositivos metálicos o de tipo molecular que se introducen en las arterias para evitar su oclusión o el cierre), "está implicando a su vez un mayor uso de fármacos anticoagulantes que sen cada vez más seguros, efectivos y predictivos".

Pulse en este link para ver la noticia completa desde la página de su autor

http://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-nuevos-farmacos-inhibidores-coagulacion-antitrombina-reduciran-numero-embolias-badimon-20110515113645.html

lunes, 6 de junio de 2011

EL AUTOCONTROL




Autocontrol
El Autocontrol


Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados .

- La trombosis es la complicación más importante de la arteriosclerosis y de un gran número de entidades médicas quirúrgicas, que puede ser prevenida y tratada de forma eficaz... (Hirsh. Chest, 2001). Desde hace más de 50 años, los fármacos más utilizados de forma crónica para evitar o desminuir la incidencia y las secuelas de la en fermedad tromboembólica son los anticoagulantes orales. El paciente anticoagulado es un paciente que, por sus características presenta un riesgo tromboembólico elevado, y por lo tanto, requiere que se retarde la coagulabilidad de su sangre de forma controlada, evitando así al mismo tiempo la aparición de complicaciones hemorrágicas. El control de los anticoagulantes orales requiere un organigrama donde estén comprendidos los siguientes requisitos:
- un control biológico
- un control clínico - terapéutico
- la colaboración activa del paciente. En los últimos años se está asistiendo a un incremento vertiginoso del número de pacientes que inician un tratamiento de por vida con anticoagulantes orales sin tener en cuenta que la carencia de un control adecuado del tratamiento puede acarrear más riesgo que beneficio. Se han incrementado el número de indicaciones y se han minimizado los factores de riesgo tales como la edad, la enfermedad ulcerosa gastroduodenal y la hipertensión.
Un cálculo estimado del número de pacientes anticoagulados en nuestro país asciende a 350.000, el 90% de los cuales permanecerá anticoagulado de por vida.
La presión asistencial derivada del incremento de pacientes ha colapsado las consultas de hematología y tiene como consecuencia la dispersión de los pacientes anticoagulados que pasan a ser responsabilidad de médicos no especialistas en el tema, transformando el control del paciente anticoagulado en un control biológico, el control de su INR.
La periodicidad del control del paciente anticoagulado viene determinado por las características del paciente, aunque generalmente se realiza a intervalos que oscilan entre 1 y 6 semanas. Este intervalo ha sido diseñado de forma empírica:
Mayor de una semana para que la persona anticoagulada no lo sienta como que está muy enferma, menor de dos meses por la idiosincrasia de estos fármacos. La aparición en el mercado hace más de 10 años de los acoagulómetros portátiles ha modificado enormemente las expectativas del paciente anticoagulado de forma crónica porque:
- permite un control más frecuente si es necesario,
- proporciona mayor autonomía al paciente,
- presenta, además, la ventaja de que el propio paciente, como principal interesado en mantener su salud, pasa a ser parte activa en el control y colabora con su médico responsable en el mantenimiento uniforme de la hipocoagulabilidad que requiere.
Material aportado por la Dra. Mª Ángeles Fernández.

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